El pasado 28 de abril, el conocido apagón dejó sin electricidad a gran parte del país durante más de 9 horas, afectando a millones de personas. Algunas fuentes estiman unas pérdidas económicas para autónomos y pymes en más de 1.500 millones de euros. En unas declaraciones a RTVE, el profesor del departamento de Economía de Esade, Pedro Aznar, indica “es más realista estimar que las pérdidas económicas se sitúen entre un 25% y un 50% del PIB diario, es decir, entre 1.100 y 2.250 millones de euros”. Claro, estas cifras representan entre el 0,05% y el 0,15% del PIB anual.
¿hay alguien responsable? Parece que a día de hoy no se conoce con certeza el origen exacto del suceso, lo que puede eternizar el proceso de reclamación e incluso alargar los litigios durante años. Mientras tanto, muchos comercios, supermercados y empresas industriales se enfrentan a pérdidas reales y urgentes.
¿Qué se sabe hasta ahora sobre la causa del apagón?
Algunas investigaciones en curso revelan que el apagón fue precedido por una oscilación "anómala" en la red eléctrica europea, cuyo origen aún se desconoce. Esta oscilación, que parece que afectó también a Francia y Alemania, se prolongó durante casi cinco minutos. Este episodio provocó una serie de reacciones en cadena: pérdidas de generación de 2,2 GW en tres puntos del sur de España, seguidas de deslastres y desconexiones adicionales que provocaron se aislara el sistema ibérico del resto del continente.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha asegurado que el sistema eléctrico español operaba con una inercia suficiente antes del apagón, y que cumplía los requisitos del ente europeo. Aagesen descartó un déficit de inercia como la causa del apagón y refiriéndose al origen del problema, calificó de "anómala" la primera oscilación registrada en la red eléctrica europea. Por otro lado, el Senado español aprobó la formación de una comisión de investigación para esclarecer las causas del apagón.
Por el momento, todos dicen que no han sido...
Debemos esperar las diferentes resoluciones y conclusiones, pero es probable que no sea posible señalar a sólo un causante. El portavoz del PP, Miguel Tellado le dijo a la ministra Aagesen: "No se esconda detrás de la auditoría, que sabemos que no llegará nunca o llegará cuando los españoles se hayan olvidado".
¿Qué opciones tienen las empresas para reclamar?
Dependerá, principalmente, de la causa del apagón. Hasta que no se sepa quién fue responsable, no se podrá determinar a quién exigir la indemnización.
Sin embargo, existen varias vías:
1. Reclamación a la Administración Pública
Si se determina responsabilidad pública, se puede acudir a la Responsabilidad Patrimonial de la Administración, siempre que no se declare fuerza mayor. Hay un plazo de 1 año (hasta el 28 de abril de 2026) para reclamar.
2. Reclamación por calidad del servicio eléctrico
Según el RD 1955/2000, las distribuidoras eléctricas están obligadas a compensar por cortes prolongados si se cumplen ciertos requisitos. La reclamación se presenta ante el organismo de energía de cada Comunidad Autónoma. Plazo de resolución: 3 meses.
3. Pólizas de seguros por interrupción de la actividad
Muchas empresas cuentan con coberturas específicas. Tanto asegurando los gastos generales o incluso en lucro cesante. En estos casos, es clave:
- Revisar las exclusiones con detalle. El redactado de las condiciones generales sobre esta garantía es muy diverso, y las coberturas ofrecidas pueden distar mucho en las diferentes entidades aseguradoras que ofrecen dar cobertura a este riesgo.
- Notificar en un plazo de 7 días.
Recomendaciones prácticas
- Habla con tu mediador o correduría de seguros cuanto antes.
- Guarda toda la documentación de pérdidas: facturas, fotografías, registros contables...
- Si puedes, solicita un informe pericial para acreditar el daño y el nexo causal.
- No dejes pasar los plazos: los tiempos administrativos son estrictos.
El apagón pone en evidencia la vulnerabilidad de las pymes ante crisis infraestructurales. La sostenibilidad a largo plazo exige actuar ya: planes de continuidad, diversificación energética y participación en redes sectoriales de prevención serán clave en el futuro.